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Entrevista – Adriana Banguero – Los Procesos De Inclusión

Entrevista – Adriana Banguero – Los Procesos De Inclusión

Adriana Banguero Profesora De Sicología Y Coordinadora Del Área De Desarrollo Humano En La Universidad San Buenaventura Habla Sobre Los Procesos De Inclusión.

Cali, Colombia—Adriana Banguero es Profesora de Psicología y Coordinadora del Área de Desarrollo Humano en la Universidad San Buenaventura de Cali. Ella explica que en este departamento es donde se estudian todas las situaciones que afectan el rendimiento académico de un estudiante, sin importar la etnia, desventajas socio-económicas, discapacidad o experiencias de violencia intrafamiliar.

Nadie imagina que el simple hecho de ser un estudiante de otra región, sea suficiente motivo para estar expuesto a la discriminación. Como ella lo explica, los estudiantes que no son oriundos de la ciudad, por no estar adaptados a la cultura caleña, pueden rivalizar con aquellos estudiantes que sí lo son.

Según cuenta Banguero, en cuanto a temas de discapacidad, en el área de Desarrollo Humano se han trabajado todos los aspectos para que esta universidad sea más inclusiva, haciendo modificaciones en la infraestructura y generando líneas de investigación, en aras  de ayudar a la persona con la discapacidad que tenga en particular.

De acuerdo a sus declaraciones, en la universidad hay una mayor conciencia en cuanto a que una persona con discapacidad enfrenta desafíos no solo por su condición, sino por discriminación social, dentro de la sociedad y dentro de la familia.

Banguero expuso como ejemplo el caso de dos estudiantes con ceguera total, pero cada una con historia familiar distinta: “Una de las estudiantes contaba con el apoyo incondicional de su familia mientras que la otra estaba a la deriva, dijo la Psicóloga; y como la actitud de la familia que no apoya al individuo con discapacidad no va a cambiar de la noche a la mañana, es por lo que intentamos que el estudiante alcance su mayor autonomía posible mientras está en la universidad”.

Para tal fin, la universidad cuenta con maestros que ayudan con metodologías de aprendizaje y proveen asesoramiento en cuanto a implementación de adecuaciones que favorezcan al estudiante.  “La universidad ha hecho una inversión muy grande en la planta física porque es un campus muy grande, dijo; para tal fin, los recursos para satisfacer las necesidades de los alumnos en desventaja son sacados de los fondos de las matriculas del estudiantado”.

Por otro lado, Banguero cuenta que algunos profesores se han vinculado con fundaciones que les han aportado experiencia y conocimientos sobre cómo tratar los distintos casos de discapacidad. “La universidad trabajó con la fundación Saldarriaga Concha en un proyecto sobre la indagación de la percepción que se tiene de la universidad como institución inclusiva”, dijo.

“A medida que se forman los futuros docentes, se establecen convenios con distintas fundaciones para enseñarles metodologías sobre qué acciones tomar cuando tengan un alumno en desventaja y normatividad sobre discapacidad”

La Universidad San Buenaventura está motivando a sus estudiantes a aprender a escuchar al otro. “Cuando uno comprende las distintas realidades, desaparecen muchas barreras”, dijo. “Entender que en un aula puede haber compañeros de distintas competencias, nos ayuda a vislumbrar como facultad, sobre la importancia de efectuar las adecuaciones propicias dentro del proceso del aprendizaje, tanto para el estudiante y el docente, como para la misma universidad”.

Banguero manifiesta que tener personas con discapacidades dentro de la institución, ha servido para inspirar a otros estudiantes, los cuales sin presentar condiciones severas han demostrado tener estados emocionales que afectan su rendimiento académico. “Hemos tenido estudiantes que aparentan no presentar ningún tipo de discapacidad, pero que al final revelan otros bloqueos como inseguridad y falta de adaptación, dijo; estos son también factores que afecta la autoestima del estudiante y como consecuencia, terminan afectando su rendimiento académico”.

Entre Los Procesos De Inclusión, La universidad practica algunas pruebas psicológicas para detectar cual es problema del estudiante y poderlo ayudar adecuadamente.

Cuenta Banguero que también hay estudiantes con muy poca tolerancia a la frustración, por lo que no saben controlar sus emociones en situaciones de tristeza o perdidas. Señala que los padres permisivos tienen mucho que ver en estas conductas, porque al tratar de proteger a su hijo de experiencias negativas, con frecuencia los sobreprotegen ocasionando en ellos la poca o nula tolerancia ante situaciones difíciles. “En algunas ocasiones hemos tenido  padres que vienen muy enojados a reclamar porque su hijo(a) perdió el parcial o porque su hijo tiene que ver materias que no le gustan”.

Si resulta difícil para algunos padres aceptar que su hijo afronte desafíos, aun teniendo todas sus facultades, imagina lo doloroso que debe ser para el padre de un estudiante con discapacidad, al ver como su hijo enfrenta episodios de acoso y de rechazo y en especial, cuando este presenta una condición que afecta su comunicación, lo que le impide expresarse y defenderse.

Banguero aconseja a las personas que enfrentan situaciones de exclusión y de acoso, realidad que con frecuencia les impide enfocarse en optimizar su desarrollo, evaluar qué es más prioritario: si el sentimiento de aceptación o apatía de la familia ante la situación o si buscar distintas redes de apoyo disponibles en la comunidad como alternativa”.

“Hay que hacer una evaluación de la situación para hacerle frente al problema, dijo la psicóloga, y enseñarle al alumno la manera de cómo defenderse, no pagando con la misma moneda al agresor, sino haciendo uso de los recursos locales que tenga dentro de la misma sociedad”. Pero además agregó, que cuando una persona es lastimada y acosada constantemente, lo que más se lesiona es su autoestima, por lo que su mejor consejo es tomar distancia sin sentir rencor.

“Hay una diferencia entre aguantar y perdonar; tú puedes perdonar y no sentir rencor, pero tampoco tienes que permitir que te sigan haciendo daño”, dijo.

En muchas ocasiones el fracaso en los procesos de inclusión es responsabilidad de aquellos padres permisivos, quienes al ver que sus hijos son capaces de hacer daño sin sentir remordimiento o retractarse del error, no les imponen un castigo como correctivo para enseñarles que cada acto abusivo contra otra persona, acarrea una consecuencia. “Hay un principio en la paternidad que hace mucho daño y es la mentalidad de no querer que su hijo sufra”.

Banguero terminó recordando una frase del libro “Chiquita” de Antonio Orlando Rodríguez, frase que relaciona cuando piensa en la diversidad y en la inclusión. El libro narra la historia real de una liliputiense cubana, enana, en la que la gente no creía pero que llegó a convertirse en una gran diva y al final, fue el sostén de muchas personas. “Ella renegaba de por qué Dios la hizo de ese modo; de repente, uno de sus cuidadores le dice: ‘El mundo para que sea mundo, tiene que tener de todo’ ”.

 

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